Yo creía que no, hasta que mi madre me dijo lo contrario. ¿Cómo puedes afirmar algo que yo misma niego? – le dije. No eras consciente y ahora no querrás serlo, pero tú has estado muy enamorada – me soltó. Mi puñetera madre lo supo antes que yo. Toda mi vida pensando que no y resultaba que sí. Tócate los cojones.
¿Cómo voy a saber si me he enamorado si no sé lo que coño significa eso? Pues hoy lo sé, sí, hoy cambia mi versión y mi respuesta a esta pregunta. Hoy sé que sí lo estuve.
Normalmente no sé en qué día vivo. Me he levantado y milagrosamente había soñado. Con mi primer novio exactamente, bueno, el único que considero que he tenido. Fue a mis 17 años asique ha llovido unas cuantas veces, pero mismamente me he dicho “WTF” y he comenzado a relacionar conceptos.
No sé si a ti esto te sucede, si crees en las señales, en el destino y en la fuerza de la energía que proyectas para atraer lo que piensas, deseas o está hecho para ti. Pero me la suda, porque yo sí creo y ahora entenderás por qué.
Después de casi cinco años sin ninguna señal, bastó que me lo recordaran la pasada noche para que, posteriormente, días después me encontrara con su padre en una puñetera farmacia. Y que días aún más tarde, me levante soñando con él. Pero encima no un día cualquiera, sino hoy, día 24 de Enero de 2019, justo un mes antes de nuestro aniversario. Y para terminar, hoy también me habla el típico colega con el que hacía mil que no hablaba, adivinad cómo se llama. ¿Coincidencias?
Yo prefiero pensar que no, que todo esto es por algo y sacar mis propias conclusiones, mi propio “por qué”. Quizás esté loca, pero a mi tantas “señales” me hacen pensar que El Universo me habla, o que la energía que me llega en forma de su recuerdo me quiere decir algo. Y valla que si me lo ha dicho.
He echado mano de un pen-drive que me regaló, al abrirlo me he transportado años atrás, a mi primer amor y a quién entonces era yo. Cada vídeo, cada foto, cada promesa y cada canción compartían lo mismo: dos putos enamorados. Me han invadido muchas emociones, muchos recuerdos, pensamientos e incluso me he reído. Años atrás, en mí sólo permanece lo bueno, lo malo no se olvida pero el dolor que te provoca se acaba esfumando, prefieres la alegría y el recuerdo de que fuiste feliz.
Hoy, una vez más y no la última, puedo darle la razón a la mujer de mi vida porque acertó de pleno. Ella lo sabía, yo no, tan sólo me faltaba sentirlo para verlo. Quizás antes el tiempo no me había otorgado aún la bastante madurez o quitado el suficiente rencor como para que finalmente triunfara el amor.

Increíble la manera que manejas la escritura!
Sigue creciendo bonita, el arte forma parte de ti
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