Eres sin duda salvavidas. Dual, bipolar. Rompes corazones cuando ya no estás, pero del mismo modo los sanas, volviendo de nuevo en otra forma, desde otro ser. Culpable y Salvador, tú provocas y alivias ese dolor tan intenso en el pecho.
Eres único porque jamás eres igual, porque jamás provocas exactamente lo mismo, porque nunca estás ausente, aunque no te quieran, siempre resurges.
Eres vida, porque la otorgas cuando te siento en tu máximo esplendor; eres muerte, porque el vacío que dejas cuando ya no estás, es como estar muerto pero vivo al mismo instante.
Eres pasión, porque contigo no hay razón, sólo locura y corazón, llevando al ser a su inconsciencia desde la que perder todo el control.

